Liposucción + Abdominoplastia
La cirugía combinada de liposucción + abdominoplastia es un procedimiento destinado a remodelar el contorno corporal de forma integral, eliminando grasa localizada y corrigiendo la flacidez abdominal y el exceso de piel.
Al combinar ambas técnicas, se consigue una silueta más estilizada, un abdomen más firme y un contorno corporal más definido y armónico. No se trata de una cirugía para perder peso, sino de una intervención enfocada en mejorar el contorno y la proporción corporal, por lo que los cambios se aprecian en la forma del cuerpo y no en la báscula.
El candidato ideal para esta cirugía es aquella persona que presenta grasa localizada junto con flacidez abdominal o exceso de piel, habitualmente tras embarazos, pérdidas importantes de peso o cambios corporales, y que no presenta sobrepeso ni problemas de salud relevantes.
Mediante la combinación de liposucción y abdominoplastia se eliminan los acúmulos de grasa, se retira el exceso de piel y se refuerza la musculatura abdominal cuando es necesario, logrando una remodelación corporal más completa que con una sola técnica.
Es fundamental un estudio previo individualizado por parte de un equipo médico especializado, ya que existen diversos factores que influyen en la intervención y en los resultados finales. La elasticidad de la piel, la cantidad de grasa a retirar, la zona a tratar, la edad del paciente y su estado general de salud son algunos de los aspectos que deben valorarse antes de pasar por quirófano.
Eliminar esa grasa rebelde, corregir la flacidez abdominal y recuperar una silueta más definida es posible gracias a la cirugía combinada de liposucción + abdominoplastia, una intervención segura y controlada que ofrece resultados visibles y duraderos cuando está bien indicada.




¿En qué consiste la liposucción + abdominoplastia?
La cirugía se realiza combinando ambas técnicas en un mismo acto quirúrgico. En primer lugar, mediante pequeñas incisiones de menos de un centímetro en las zonas a tratar, se infiltra una solución salina con anestésicos locales y vasoconstrictores. Posteriormente, se introducen cánulas conectadas a sistemas de aspiración que permiten eliminar la grasa localizada mediante movimientos controlados, creando túneles en las capas de tejido graso y aspirando el exceso de adiposidad.
Una vez finalizada la liposucción, se procede a la abdominoplastia, que consiste en la eliminación del exceso de piel abdominal y, en los casos necesarios, en el refuerzo de la musculatura mediante la corrección de la diástasis abdominal. El ombligo se recoloca respetando la anatomía natural para conseguir un resultado armónico.
La intervención se realiza generalmente bajo anestesia general, ya que se trata de una cirugía más completa. La duración de la operación dependerá de las zonas tratadas, del volumen de grasa a retirar y de las características individuales de cada paciente.
El postoperatorio en la cirugía combinada
El tipo de anestesia y la extensión de la intervención influyen directamente en el postoperatorio. Al tratarse de una cirugía combinada, suele requerir ingreso hospitalario durante las primeras horas para un control adecuado.
El postoperatorio no suele ser especialmente doloroso; los pacientes describen las molestias como una sensación de tirantez o agujetas intensas, que se controlan adecuadamente con medicación pautada por el especialista. Tras la intervención será necesario el uso de una faja de compresión, que deberá mantenerse durante las primeras semanas para favorecer la correcta adaptación de la piel y la recuperación.
Durante los primeros días es habitual la aparición de inflamación y hematomas en las zonas tratadas. La hinchazón irá disminuyendo de forma progresiva durante las semanas siguientes, a medida que el cuerpo reabsorbe el edema y se produce la remodelación definitiva del contorno corporal.
Los resultados comienzan a apreciarse desde las primeras semanas, aunque será a partir del tercer mes cuando el resultado sea más evidente. El resultado definitivo se alcanza aproximadamente a los seis meses de la intervención.
Se recomienda la realización de masajes linfáticos y cuidados específicos para favorecer la recuperación. La reincorporación a la vida cotidiana suele ser posible a partir de la primera semana, evitando el ejercicio físico intenso hasta que el especialista lo autorice.


Asesoramiento profesional y equipo médico
La cirugía combinada de liposucción + abdominoplastia debe ser realizada siempre por un equipo médico especializado, con un seguimiento exhaustivo en todas las fases del proceso. El estudio preoperatorio es clave para analizar riesgos, valorar alternativas, seleccionar la técnica más adecuada y anticipar los resultados esperables.
En Cosmédica, todos los especialistas cuentan con una amplia experiencia en cirugía corporal y trabajan bajo los más altos estándares de seguridad, higiene y calidad. El equipo médico está formado por cirujanos titulados en Medicina Plástica, Estética y Reparadora, con una trayectoria avalada por cientos de intervenciones exitosas.
El control de la cirugía por profesionales cualificados es la mejor garantía de seguridad y tranquilidad para el paciente. Poner esta intervención en manos de un equipo sanitario experimentado minimiza riesgos y optimiza los resultados.
Recuerda:
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Es una intervención segura, protocolada y controlada.
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Combina dos técnicas para lograr una remodelación corporal más completa.
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Las incisiones son discretas y las cicatrices se sitúan en zonas estratégicas.
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El postoperatorio no suele ser especialmente doloroso.
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Los resultados son visibles y duraderos.
El asesoramiento profesional previo y un equipo médico cualificado son fundamentales para reducir riesgos y garantizar los mejores resultados.







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